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El gol de Torres no disipó la alegría argentina, sí la policía

  • Foto del escritor: Club Noticioso Club Noticioso
    Club Noticioso Club Noticioso
  • hace 3 días
  • 2 min de lectura

No conquistaron la cuarta Copa soñada; empero el gol de Ferrán Torres que le dio victoria 1-0 a España no opacó ni contuvo la alegría desbordante de los argentinos que agradecen la actuación de su selección.


Pero sí pudo la policía del gobierno capitalino del gobernador conservador Jorge Macri, del Partido Republicano, más conocido como PRO, que arremetió de manera violenta con cachones de agua, balas de goma y gases lacrimógenos.


“Les molesta la alegría del pueblo. ¡Qué tristeza profunda!”, expresó una colega que presenció la imponente represión la cual comenzó de súbito. Dolorido epílogo para un festejo popular.


Algunos ahora se preguntan si el equipo querrá participar de un recibimiento y trascendió que arribaba este lunes a las 17:00, hora local. “Con esta represión van a lograr que la selección ni aparezca”, se lamentó otra periodista quien también fue testigo de la acción policial y la compartió entre colegas.


MinutoUno reportó que la medianoche porteña se tiñó de violencia cuando una pequeña facción de hinchas radicalizados se enfrentó con la policía en las inmediaciones del Obelisco.


A pesar de que miles de familias se habían congregado pacíficamente para reconocer el subcampeonato de la Selección Argentina en el Mundial 2026, un grupo menor desató el caos arrojando piedras y botellas, añadió MinutoUno a su información.


No obstante, también se informa sobre represión similar en otras ciudades como Córdoba y en la ciudad de Villa María. En Buenos Aires, hubo 12 detenidos según un saldo preliminar que comunicó el canal TN+.


Para la “Albiceleste” no fue una competencia fácil; se le hizo difícil, enrevesada, reñida, con rivales que le impusieron mucha resistencia, pero con ímpetu, garra y mucho olfato futbolero supieron avanzar hasta llegar a la séptima final que disputan selecciones en mundiales.


El pueblo salió a las calles de todo el país, lo mismo la gigantesca concentración que se vivió alrededor del Obelisco y arterias que conducen a ese céntrico sitio en Buenos Aires, se vive en otras urbes, como La Plata, Córdoba, Rosario, San Juan y más al norte y más al sur por el subcampeonato conseguido.


Prensa Latina se aventuró a llegar al monumento a la capital, pero la concentración humana se hacía muy compacta por la Avenida Corrientes más allá de la calle Uruguay. Pero era suficiente lo palpado hasta ese punto. Desde la Avenida Callao estaba detenido el tránsito, en adelante todo era un mar humano de incontenible júbilo.


“Para mí, Argentina es campéon”, manifestó una alegre joven que tenía pintada la bandera de su país en su mejilla y un cerquillo con luces celeste y blanca sujetándole el cabello. Expresó el sentir de todos.


El desenlace violento unos 40 minutos después empañó la alegría popular. El presidente Javier Milei dio el día feriado para el recibimiento de la selección, pero ahora queda en vilo si lo habrá.



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