Copresidente Daniel Ortega: "En Nicaragua no puede volver a haber guerra"
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- 10 feb
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El Copresidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, al entregar la primera Medalla de la Reconciliación y la Paz Cardenal Miguel Obando al ex Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, y a su señora esposa, Amparo Vásquez de Morales, afirmó, parafraseando a Don Jaime, que el camino es la paz y que en Nicaragua "no puede volver a haber guerra".
"Las guerras solo destrozan a los pueblos y asesinan a jóvenes, niños, mujeres, ancianos, a familias que no tienen nada que ver. Las asesinan también. Así de terribles son las guerras”, apuntó.
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La reflexión del dirigente nicaragüense se dio luego de poner en valor histórico las figuras del ex vicepresidente Morales Carazo y la de su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravos, dos seres humanos excepcionales que antepusieron su amor a Nicaragua para promover la Reconciliación y de esa manera alcanzar la Paz que se logró gracias al diálogo, poniendo en primer lugar el bienestar del país y de las familia
El comandante Daniel, en su mensaje, brindó un resumen biográfico del ex vicepresidente, del apoyo brindado por su esposa Amparo; también habló del Cardenal Miguel Obando y Bravo y de las distintas etapas en que logró acercar posiciones para alcanzar acuerdos y habló del intento de golpe de Estado en el año 2018.

“Y hoy, en homenaje a su Eminencia Cardenal Miguel Obando y al genio de la literatura Rubén Darío; estamos en el mes de Rubén, del Cardenal. Qué mejor homenaje que otorgarle la Orden Rubén Darío y la Orden del Cardenal Miguel a un nicaragüense que se ha destacado por ser promotor, promotor en todos los campos, en el campo económico, en el campo de la educación, en el campo de la literatura y en el campo de la paz. Y le hemos otorgado la Orden Rubén Darío y la Orden del Cardenal Miguel”, destacó el Copresidente Comandante Daniel.
Manifestó que la paz se alcanzó luego de muchos encuentros, muchas reuniones: “Él lo recordaba, ahí nos reunimos y cuántas veces nos reunimos, hasta que al final se logró, se logró ponerle fin a la guerra y Amparo, su esposa, acompañándolo siempre y hoy voy a leer algunos datos de don Jaime”.
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Resaltó que el ex vicepresidente es escritor, columnista de periódicos, empresario, economista, administrador de empresa, político, un personaje relevante que perteneció a directivas de entidades de socorro, del sector empresarial privado y de instituciones promotoras de inversiones para el desarrollo y de universidades privadas.

“Y el poeta Pablo Antonio Cuadra ampliamente conocido y que ya reposa en otro plano de vida, leía los escritos de don Jaime e hizo una reseña de los libros de don Jaime y dijo Pablo Antonio, escribió Pablo Antonio: ‘como me lo suponía una pluma con gran capacidad de síntesis y con el don de la amenidad y una lengua muy clara, sin la típica pedanterías del profesional o del especialista, detrás del escritorio había un humanista, la visión de quien da primicia al hombre y a sus valores fundamentales, constante que no se trataba de una actitud intelectualista, sino que salía de él, de don Jaime”, resaltó el líder sandinista al destacar a Morales y sus diferentes facetas como ser humano.
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Y añadió siempre refiriéndose al escrito del poeta Pablo Antonio Cuadra “en el orden de escritura y apariciones al público, en El Burro, El Alcalde y otras narraciones, la primera edición fue en El Pez y la Serpiente y luego vino otra edición y otra edición y el libro contiene 14 cuentos y relatos breves de carácter costumbrista, las historias están contadas con un lenguaje fluido y sencillo, con giros propios del nicaragüense, destaca un buen humor, la sátira, el ingenio popular, entre los cuentos, además del que da título a la colección se encuentran la Procesión de Jesús del Yanke, la Increíble Historia de cómo llovió cocaína en la finca de los maistros, el polvito blanco de los nacatamales, la Vieja de los Gatos, Mejor que Somoza, Cualquier Cosa”, describió el Comandante Daniel al citar cada una de los libros y obras escritos por Morales Carazo.
El ser humano pacifista
Luego habló del ser humano, del hombre profesional de la economía y promotor educativo para que la juventud se preparara “en medio de aquella situación que vivimos vino la segunda guerra, porque hubo una primera guerra que culminó en 1979, pero después vino la otra guerra que duró de 1979 hasta 1990. En el 89, 90 empezaron las negociaciones, 1989, 1990 empezaron las reuniones y don Jaime, él, lo que se conocía como la contra le habían reconocido su capacidad y sus méritos y lo tenían al frente, no volando bala, sino pensando, contribuyendo y cuando ya llegó el momento de dialogar para buscar la paz”.

El Comandante Daniel recordó que, tras 10 años de guerra y “más de 50.000 muertos, no había más camino que la paz”.
En ese sentido, destacó el papel del Cardenal Miguel Obando y Bravo para alcanzar ese anhelo.
“Y ahí hablamos con el Cardenal para que contribuyera a ese gran paso hacia la paz. Y el Cardenal siempre estaba dispuesto. Él ya había sido mediador cuando un comando del Frente Sandinista tomó la casa del ministro José María Castillo”, recordó.
Aseguró también que durante la acción guerrillera, encabezada por el comandante Cero, Eduardo Contreras, se encontraban ministros y familiares de Somoza.
El Comandante Daniel recordó que, tras 10 años de guerra y “más de 50.000 muertos, no había más camino que la paz”.
“Allí (el Cardenal) empezó a hablar con Somoza, para persuadirlo de que no había más alternativa que negociar. Porque si quería tomarse la casa, ahí todos iban a quedar muertos, incluyendo los familiares de Somoza”, afirmó.
Relató cómo Somoza, al final, tomó la decisión de aceptar las condiciones del comando.
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“Y ahí tuvimos la oportunidad de ser liberados ocho compañeros. Yo ya tenía en ese momento un poquito más de siete años de estar preso. Nos liberaron y, cuando íbamos en el avión, íbamos para Cuba. Iba conversando con el Cardenal. Y al Cardenal lo conocí siendo un muchacho como ustedes”, dijo a los jóvenes presentes en la ceremonia.

El Comandante Daniel compartió que cuando conoció al Cardenal Miguel, él estudiaba en El Salvador.
“En un colegio que se llama Santa Cecilia, en la ciudad de Santa Tecla, y nos sacaban de paseo los fines de semana. Nos llevaban a hacer recorridos a pie.
En un recorrido nos llevaron a un seminario donde, cuando los sacerdotes que nos estaban recibiendo me identificaron que era nicaragüense, que no era salvadoreño, sino que era nicaragüense, entonces me dicen: ‘Vea, aquí tiene un paisano suyo dirigiendo este seminario’. ‘¿Ah, sí?’, le digo, ‘me gustaría conocerlo’. Y ya me llevó donde el sacerdote.

Nos saludamos, le pregunté de dónde era él, dónde había nacido, y me dijo que en La Libertad, Chontales.
‘Pues somos del mismo pueblo’, le digo, ‘porque yo nací en La Libertad, Chontales. Y seguro que ha conocido a mi madre’, le digo, ‘porque mi madre era muy cercana a la Iglesia Católica’.
Y me dijo que sí, que efectivamente, la madre de él —él, que ya estaba crecido— era muy amiga de mi madre. Ahí lo conocí al Cardenal Miguel. En ese momento ni se me ocurría que lo íbamos a tener en esas mediaciones”, repasó sobre la coincidencia histórica.

Fuente:https://www.el19digital.com



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